Para empezar, yo, el Master, debo hacer una aclaración importante:

Supongo que todos sabéis lo que es un elfo…
Imagináis lo que es una elfa, ¿no? Y espero que sepáis lo que es una semi-elfa, pues es quien relata esta historia. Puede que no lleguéis a entender por qué ocurrió, pero aquí dejaré el largo relato que supone mi aventura, esta que estoy viviendo ahora mismo y que vosotros leéis ahora, sin tener el privilegio o la decepción de vivirla…
Y una vez dicho esto, empiezo mi diario:
Todo empezó en L’Anguille, cuando los guardias del rey me llevaron forzadamente hacia la sala real, donde encontré a varios personajes apresados por la guardia. Eran si mal no recuerdo, un orco mago, una enana, un elfo oscuro con pintas de guerrero y dos humanos. He de decir que el elfo oscuro en un principio me llamó la atención, creo que fue la primera vez que veía uno, y por eso me impactó un poco toda su……oscuridad. Pero eso no es lo importante, lo realmente importante fue lo que el rey nos vino a decir, inesperadamente:
-Os he traído aquí para que cumpláis con el deber de obedecer a vuestro rey. Os encargo una misión muy importante que si decidís no realizar, os costará la vida. El rey del país vecino ha muerto, y con él, el secreto del gran tesoro que escondió, tesoro que pertenecerá al reino que lo encuentre. Os he traído aquí porque debéis partir hacia Couronne, donde encontraréis al tesorero.
Tras esto, todos asombrados, decidimos partir lo antes posible hacia Couronne, la ciudad más cercana a L’Anguille. Partimos en línea recta, por un terreno desértico, con lo que pasado un tiempo, todos estábamos muertos de sed.
Ya estábamos llegando al río, el agua parecía más transparente que nunca, pero no había tiempo para pensar en lo apetitosa que parecía el agua, debíamos llegar lo antes posible a Couronne. Ya se veía la ciudad de lejos, y mi sed se cambió por las ansias de llegar. Nos acercamos al puente, y todo se tornaba de un verde frondoso. Cuando de repente escuchamos un extraño sonido, como un sonido agudo y salvaje, que resultó ser un trío de monos mutantes que nos pillaron realmente desprevenidos.
Con todas las espadas envainadas, y los arcos y varas guardados, sólo algunos se dieron la suficiente prisa para girarse y armarse adecuadamente. Galik fue el primero en girarse con la mala suerte de caer de morros contra el suelo. Mientras, uno de los monos se dirigía hacía Ocelot con la intención de atacar, pero inesperadamente se desvía de su camino. Otro mono va a por él, pero Ocelot consigue esquivarlo y atacarle ferozmente….entonces el último mono se dirige enfurecido hacia Elyron, cuando en su ardua carrera tropieza y Elyron aprovecha para utilizar su espada. El mono se revela contra Elyron pero erra en su intento de atacarle, entonces es cuando Ocelot intenta ir a por él, y recibe un zarpazo del mono!!
Galik se levanta algo aturdido mientras uno de los monos va a por Zelgadis cayendo estrepitosamente, entonces otro de los monos va a por Ocelot, mientras Elyron derrota a otro de ellos. Galik va hacia un mono y consigue vences a otro de los monos, y cuando sólo queda un mono tirado en el suelo, decido hacer uso de mi arco contra él.
Cuando por fin nos libramos de los tres monos, que tanta guerra nos dieron por pillarnos desprevenidos, seguimos andando, ahora un tanto más alerta, hasta que cae la noche y como precaución, decidimos acampar.
En nuestra búsqueda de un sitio apto para acampar, encontramos un claro con una hoguera apagada que señalaba claramente la presencia de alguien allí la noche anterior. En este claro, Elyron ve una mochila que Zelgadis se apresura a coger. La curiosidad me hizo asomar mi morada cabeza para ver de qué se trataba. Al principio sacó una simple cuerda que decidimos guardar para utilizar en un futuro, pero tras esto, sacó 200 monedas de oro que hizo suyas al momento y una daga plateada con piedras preciosas que me impresionó. Todos pensamos principalmente en usarla como arma, pero aquello tenía pinta de ser más bello que útil, y además parece no ser mágica.
Pero entonces el sonido de un mono nos despierta a todos de nuestros pensamientos y Elyron decide suponer:
-Eso ha sonado como antes, seguro que será otro mono…lo más probable es que los monos hayan caído sobre los que ayer dormían en este campamento…mejor será hacer guardia esta noche, yo me ofrezco voluntario, ¿alguien más?
- Yo también me ofrezco, ¡malditos monos! – dijo Ocelot un tanto enfurecido, con lo que su cara verdosa demostró algunos músculos faciales.
Durante los turnos de guardia no pasó nada, y una vez hubo amanecido, ya descansados, decidimos seguir nuestro camino hacia Couronne cruzando el puente. Pero entonces unas grandes puertas, las puertas de la ciudad, se alzan ante nosotros custodiadas por dos guardias que nos hacen la temida pregunta:
- ¿Qué hacéis por aquí? ¿A qué habéis venido?
- Somos unos viajeros que venimos de paso. Pero la aclaración de Elyron no resultó convincente…y ante la cara dudosa de los guardias, Zelgadis decidió intervenir:
- Venimos de la Tierra de L’Anguille, al oeste de esta ciudad, y venimos con la intención de comprobar las fascinantes habladurías que sobre este lugar se escuchan, y conocer sus gentes.
El guardia suavizó un poco su mirada y tras relajar su postura de seriedad, decidió dejarnos paso. Una vez dentro de la ciudad, comprobamos que pese a ser una ciudad más bien pequeña, estaba llena de vida. La gente y los carros iban de un lado a otro, y los niños correteaban felices por las callejuelas. El mercado estaba a rebosar y todo parecía realmente vivo.
Nota del Master*: Otra aclaración:

Pero teníamos que centrarnos, nuestra misión era encontrar al tesorero lo antes posible, y para ello decidimos desplegarnos en parejas a preguntar. Elyron organizó todo, parecía ser el único que tenía la intención de tomar cartas en el asunto:
- Élvira y yo iremos por las calles de la derecha, vosotros dos –dijo señalándonos a mí y al otro humano- iréis en dirección contraria, y vosotros –esta vez señaló a el orco y el elfo oscuro- iréis por la parte que queda, preguntad a gente y cuando creáis que tenéis suficiente información, nos reuniremos aquí de nuevo, junto a la entrada de la ciudad.
Y así lo hicimos. Ya había tratado antes con humanos, de hecho, me crié con mi madre humana, pero este humano me resultaba extrañamente distinto a todos los demás. Preguntamos a varias personas, pero todas nos dijeron lo mismo:
“No debéis preguntar por ése hombre… no os conviene…”
“No lo mencionéis y salid de la ciudad lo antes posible…”
“Si queréis seguir a salvo, más os vale no preguntar por él a nadie más…”
Cuando vimos que no conseguiríamos información así, decidimos volver al punto de partida a reunirnos con los demás para comprobar si ellos habían descubierto algo, pero no fue así. Resulta que a todos nos habían dicho básicamente lo mismo, nadie quería saber nada de ese hombre, nadie quería inmiscuirse en el asunto, y todos nos aconsejaban salir de la ciudad y guardar silencio sobre este asunto.
- A nosotros la gente nos aconsejó marcharnos de inmediato. – decía el orco.
- A nosotros también, nos dijeron que no mencionáramos más al tesorero…- advirtió Élvira.
Pero entonces el guardia más cercano a nosotros se giró al escucharnos y nos dio un consejo:
- No debéis preguntar por el tesorero…es alguien importante que trae problemas….mirad, yo os daré la información que queréis con la condición de que salgáis lo más pronto posible de esta ciudad y no volváis a preguntar por él…
Claro está, aceptamos la oferta:
- El tesorero vive en una casa a las afueras de la ciudad…
Entonces, el guardia señaló la dirección que debíamos seguir, donde estaba la casa. Y tras esto, nos dirigimos a ésta más decididos que nunca. Conforme nos íbamos acercando, el número de gente disminuía, hasta llegar a un punto en el que nos quedamos realmente solos, en un lugar vacío, a escasos metros de la casa.
Nos acercamos por fin lo suficiente para descubrir que la puerta estaba abierta, y Elyron el humano y el elfo oscuro decidieron entrar primero. La casa era grande y silenciosa… Estaba realmente ordenada, e incluso había comida encima de la mesa… Parecía ser que en la primera planta no había nadie, así pues, Elyron y el elfo oscuro, Zelgadis, deciden subir a la segunda planta de la enorme casa.
En ésta planta, encuentran varias habitaciones tan abiertas como vacías y una de ellas cerradas. Elyron decide enviar a Zelgadis a llamar al orco, Ocelot, para pedirle ayuda con su magia. El orco se da cuenta de que la puerta está cerrada desde dentro, y Ocelot la abre con su fuerza, pero tras el sonido algo escandaloso de la puerta, todo se queda en silencio, como si todo el silencio que había en la habitación saliese de ésta callando todo sonido exterior.
Elyron advierte una mano bajo la cama, y junto a Ocelot, decide acercarse a ver de qué se trata. Es un hombre, muerto, obviamente. De su boca sale un hilo de sangre que finaliza en un charco en el suelo. No tiene signos de violencia, por lo que Ocelot sospecha que lo mataron con magia o algún tipo de veneno… La ventana de la habitación está abierta…
Mientras, en la primera planta, Los que quedamos, decidimos entrar, y cuando llevábamos un tiempo, un par de asesinos nos invaden degollando a Élvira por la espalda, pero su muerte no nos podía distraer, teníamos que defendernos! Galik, el humano, y yo, sacamos nuestras armas velozmente, pero Zelgadis coge su espada con torpeza y esta se le cae al suelo.
Galik apunta hacia un asesino, pero no consigue darle, yo le secundo no sólo fallando mi tiro, sino también tropezando torpemente!! Pero entonces Galik alerta el ataque de un asesino y lo consigue esquivar, apunta y…zas! Su rápida flecha le da de lleno al asesino, entonces el otro asesino se me acerca con velocidad y no me distraigo, me levanto, saco mi arco y con un tiro certero lo dejo casi sin vida, entonces Zelgadis decide terminar del todo con los dos asesinos gracias a su manejo de la espada!
Tras esto, subimos a la segunda planta a avisar a los demás de la muerte de la enana y la entrada inminente de los asesinos. Elyron y Ocelot descubren una carta en élfico que, pese a nuestros esfuerzos, ni Zelgadis ni yo conseguimos descifrar. Una vez salimos de aquella casa, y después de que Zelgadis se diese el banquete con la comida que había en la mesa, buscamos un traductor en la ciudad.
Tras una intensa búsqueda, encontramos por fin a la persona buscada, que nos pide ni más ni menos que 100 monedas de oro, precisamente la mitad del tesoro que Zelgadis encontró en la mochila y que por tanto decidió invertir en ese momento. El traductor, dejándonos entumecidos, nos lee la carta:
“La conspiración crece, amigo. Espero que mi carta no llegue tarde, te esperaré en mi casa de Bordeleaux y te lo explicaré todo tranquilamente.
Un sincero abrazo”
Debemos ir a Bordeleaux, y sólo hay dos maneras de ir hasta allí desde la posición en la que nos encontramos: Atravesar el bosque o escalar la montaña.
Tras una votación, la gran mayoría decide escalar la montaña para luego llegar a Gisoreux, donde podremos abastecernos de armas y demás. Tras salir de la ciudad, oscurece rápidamente, por lo que decidimos acampar para reponer fuerzas antes de la gran escalada. En esta acampada, antes de ir a dormir, Zelgadis prepara una hoguera con la ayuda de Ocelot y todos nos sentamos alrededor, pensando entre otras cosas, en la brusca muerte de la enana. Entonces Elyron empieza a hablar en voz alta, contándonos su historia, como si quisiese dejar claro cual había sido su vida, pensando en las posibilidades que tiene de morir como la enana. Seguido de él, Zelgadis coge fuerzas y cuenta su extraña historia y cómo llegó a ser un ladrón independiente: Animado por la participación de éstos dos, Galik decide contar también su propia historia: Entonces llegó el momento en el que, tras un corto silencio, yo decidí hacer aparición contando la mía: Y puesto que todos habíamos contado ya nuestras historias, Ocelot se sintió casi obligado a contar la suya: Fue entonces cuando descubrí los nombres de todos, y supongo que fue cuando ellos descubrieron el mío.
Aquello me resultó un acto extraño, era como si la muerte de la enana nos hubiese hecho pensar en el hecho de que nosotros también podíamos morir en cualquier momento, y por lo tanto nos sintiésemos decidimos a contar nuestra historia a unos extraños, como intentando dejar huella en la historia, como si así alguien nos pudiese recordar, y contar nuestra historia eternamente…
Tras este momento de desahogo y reflexión, Ocelot y Elyron se volvieron a ofrecer como guardia durante la noche. La primera Guardia la hizo Ocelot, la cual fue muy tranquila comparada con la segunda…pues fue a Elyron al que le tocó la peor parte: Mientras hacía su guardia, a Elyron le pareció escuchar un aullido, y cuando aun no le había dado a penas tiempo a reaccionar, el susodicho lobo que Elyron esperaba se le abalanzó con fuerza, pero Elyron consiguió esquivarlo a duras penas e intentó atacarle aprovechando su posición, fallando en su primer intento pero acertando de lleno con el segundo, y pese a dejar al lobo muy malherido, éste se hizo con la fuerza suficiente para atacar de nuevo a Elyron, sin que esta vez pudiese esquivarlo… Pero tras ser atacado, Elyron terminó de reaccionar y atacó dejando desvalido al lobo. Entonces otros aullidos se escucharon a lo lejos y Elyron corrió veloz a avisarnos a todos, y desvelarnos de nuestros sueños para salvar nuestras vidas.
Tras despertarme, pese a no haber dormido a penas, eché a correr con los demás huyendo de los lobos a las tantas de la noche, cuando se iba tornando un nuevo amanecer. Por fin terminó de amanecer y nos encontramos andando en dirección a Givereux, deseosos de llegar, cuando un río se nos cruzó en el camino, un río bravo y caudaloso cuyo aspecto feroz nos precavía de la dificultad que iba a suponer cruzarlo, y viéndonos obligados a hacerlo, ideamos un plan: Elyron cruzó en primer lugar, y seguido de él, el fuerte orco Ocelot, con la cuerda.
Una vez estuvieron en la otra orilla del río, nos tiraron la cuerda desde el otro lado de modo que el río quedó cruzado por ésta. Zelgadis, Galik y yo, nos agarramos a la cuerda preparados para cruzar al otro lado, de modo que Ocelot y Elyron, puesto a parecer los más fuertes, nos ayudarían a cruzar desde el otro lado, tirando de la cuerda. Pero una vez estábamos preparados, Galik advirtió mi constitución débil y decidió atarme con un buen nudo a la cuerda, por mi propia seguridad. Tras conseguir cruzar el bravo río, una vez era completamente de día…
¡¡Por fin llegamos andando a Gisoreaux!!
Y una vez llegamos, nos pusimos a buscar sitios y tiendas útiles para cada cual: Ocelot, Elyron y Zelgadis decidieron buscar una tienda especializada en magia, y tras encontrarla, Ocelot echó un buen vistazo avistando un par de libros que parecieron interesarle mucho, y gracias a un préstamos de 20 monedas de oro del elfo oscuro, Zelgadis, consiguió adquirirlos. Uno de éstos, era un libro con hechizos básicos para manejar el fuego, y el otro era básicamente lo mismo pero esta vez, para manejar la tierra con destreza. Después de esta adquisición, antes de abandonar la susodicha tienda, Zelgadis decidió sacar la daga de plata para preguntar si tenía algún valor mágico. El dueño de la tienda, especialista en estos casos, tras un examen de ésta, y tras haberla tenido en sus manos mientras se concentraba, afirmó percibir magia en ella, sin llegar a saber exactamente de qué se trataba.
Finalmente, Zelgadis se queda con la daga y decide vender su espada corta para conseguir dinero suficiente para comprar una cimitarra.
Nota del Master*: por último, otra aclaración:

Bueno, espero que os haya gustado, que hayais disfrutado leyendo la magnifica narración de Neerah y espero que hayais sonreido por lo menos con las absurdas tiras comicas mias xDDD... evidentemente, la narración es lo azul y mis notas "humorísticas" son las verdes.
Por último, comentar que se han suprimido las historias de los personajes porque se iba a hacer excesivamente largo el relato, asi que en un post independiente se pondrán todas, tranqilos ^__^
Un saludo, El Master.
Siin palabras! xD simplemente decir
ResponderEliminarLA HOSTIA!!
nose si todos los jugadores se leeran esto entero, espero que si por que es un pedazo de relato fiel a todo lo que paso, y las tiras comicas cuentan la otra historia xD la historia que tanto nos gusta de entretenimiento.....
con v! xDDD
es la hostia...me ha encantado las tiras y la historia
enhorabuena y a seguir asi!
Eso, enhorawena Neerah, muy bien narrado, espero que podamos seguir haciendo esto despues de cada partida, que queda wapetón xDD
ResponderEliminary Ocelot, no te quejes tanto anda xD
xDDDDD
ResponderEliminarTengo que decir, que puede que el relato esté decente y eso, pero las tiras cómicas....son geniales!!!!!! sin las tiras el relato no sería ná! xDDDD
Y bueno, a ver si seguimos así, jugando cada domingo y riéndonos de nuestras payasadas xD!!
Se os quiere!! ^^
El relato asido la ostia! y las caricaturas una pecha de reir xD
ResponderEliminarhombre, el relato tiene muchisimo mas merito que las tiras xD. Para el relato Neerah se tiró toda la tarde escribiendo y luego volviendo a escribir en casa, y yo las tiras las hice en una mihilla en mi casa xDD
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